Nos alojamos en el hotel, cenamos y nos vamos derechamente a dormir. Estamos agotados.
4.-El Palacio de los vientos.
Al día siguiente, a primera hora, nos vamos al centro de Jaipur a visitar al Palacio de los Vientos ("Hawa Mahal").
Tiene una fachada de cinco pisos con cierta forma piramidal que parece imitar la cola de un pavo real.
Nos cuenta Pritam que las ventanas tienen celosías por las cuales las mujeres del harén del Rajá podían ver la vida social de Jaipur sin ser vistas dado que está sobre la calle principal. Está construido de arenisca roja y rosa.
El diseño de las 953 pequeñas ventanas permite la circulación del aire y mantener fresco el ambiente. Es muy hermoso.
El lugar está lleno de gente que se saca fotos, de turistas indios, de novias, etc. Es muy alegre todo el entorno.
VIDEO: Te invito a ver el Palacio de los Vientos y toda la movida al rededor.
5.-Camino al Fuerte Amber
Luego empieza el trayecto de subida al monte donde está el Fuerte Ámber.
Vamos en nuestra combi hasta la orilla del lago Maotha donde bajamos para caminar por una explanada. Tiene una hermosa visión del Fuerte.
Paseamos por la orilla del lago y allí tengo una primera experiencia de la India mitológica: hay un encantador de serpientes con una cobra viva a la que hace subir y bajar.
Quedamos fascinados. Incluso nos deja tocar la cobra que, se ve, está algo sumisa.
VIDEO: Vista del lago Maotha con encantador de serpientes.
Luego empieza la subida que se hace en la caja de un jeep carrozado con asientos altos.
El viaje es muy divertido pero algo peligroso por falta de cinturones de seguridad.
El camino es hermoso con curvas, contracurvas y paisajes.
En lo alto se divisa el Fuerte Jaigart, que fue el asentamiento original con fines militares, rodeado de largas murallas que cruzan la montaña al estilo de la muralla china.
6.-En el Fuerte Ámber.
Por fín arribamos a la entrada del Fuerte y comenzamos a caminar bajo un arco abovedado.
Nos cuenta el guía que el Fuerte fue construído en 1592 por el rey Man Singh y sufrió modificaciones durante los 150 años posteriores, hasta que se traslado la capital.
Fue declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO, nos agrega.
Llegamos a una enorme explanada rodeada de murallas y frente al castillo. Hay muchos turistas de todos los países.
Aquí tengo mi segunda gran experiencia de la India Milenaria: Veo una procesión de elefantes.
Me dice Pritam, que suben a los turistas desde la base del monte hasta aquí.
-¿Por qué no subimos en elefante?, pregunta Daniel.
-Es un tema de tiempos y horarios, dice el guía. Tenemos todavía muchas cosas para ver.
VIDEO: Te invito a ver el majestuoso paseo de elefantes.
Vamos recorriendo poco a poco el Fuerte que, en rigor, era un palacio con toda una ciudadela.
Pasamos por varios patios y entramos a ver los distintos salones. Todo está decorado con hermosas piedras de colores y espejos. La tradición dice que encendiendo una sola vela a la noche todo se iluminaba.
Frente a las escalinatas grupos de novios hacen fila para sacarse fotos y hacer videos.
Subimos al piso superior por rampas y escalinatas. Nos sentimos tocando un pasado de leyendas e historias.
Desde aquí la vista de las murallas y de la montaña es insuperable.
Volvemos a ver, ahora desde un punto alto, el paseo majestuoso de los elefantes que no se detiene.
-Escuché que los elefantes de Asia son mas chicos que los de África, dice Enrique.
-Es verdad, pero los nuestros son más inteligentes, dice el guía.
Todos nos reímos.
En una de las terrazas hay un telescopio antiguo con el que se puede mirar el Fuerte original y las montañas. Es muy lindo.
Al bajar vemos los jardines que bordean al Palacio que son hermosos.
Vamos pegando la vuelta. Todo aquí es hermoso y tiene colorido. Veo unas chicas ataviadas con ropas muy coloridas, les pido permiso y les saco esta foto de recuerdo.
Volvemos a Jaipur y nuestra próxima parada es un lugar donde fabrican estampados y alfombras.
Primero pasamos a un taller donde nos muestran las diversas técnicas que se utilizan en el hilado y en el coloreado. Nos llama la atención el estampado a mano que requiere mucha precisión.


Luego, como corresponde, pasamos a un salon de ventas donde nos hacen una demostración de tamaños, texturas, dibujos y colores. También hay tapices para las paredes y manteles. Es todo muy lindo e interesante. Vale la pena aunque nada se compre.
7.-El Observatorio Astronómico.
Almorzamos y, luego de comer, nos llevan a un observatorio astronómico que se denomina Jantar Mantar.
Nos cuenta Pritam que fue construido por el maharajá Jai Singh en el año 1728, quien además de guerrero era un aficionado a la astronomía. Construyó cinco observatorios como éste en todo el país.
Vemos construcciones y esculturas de raras dimensiones, con líneas rectas y curvas, diagonales, círculos y ventanas. Todas son distintas.
El lugar es raro pero hay carteles con complejas explicaciones del uso de cada instrumento.
Está lleno de visitantes indios que disfrutan su estadía con gran curiosidad.
-No veo ningún telescopio en este observatorio astronómico, dice Enrique.
-Es correcto, dice el guía.
Nos explica que se trata de instrumentos de medición de las sombras del sol que permiten hacer complejos cálculos astronómicos vinculados a la ubicación de los planetas y de las constelaciones cada día y a cada hora.
-Y para qué servían estas mediciones, pregunta Daniel.
-Eran muy importantes para saber si una pareja podía o no casarse.
-¿Cómo?
Si, nos dice Pritam y nos explica el tema.
En India son tradición los matrimonios arreglados entre las familias. Para ello, además de pertenecer a la misma casta, es necesario determinar su compatibilidad astral. Entonces hay que hacer la carta astral de cada aspirante y ver si son o no compatibles.

-¿Y quién dice si son o no compatibles?, pregunta Sofi.
-Un sacerdote hinduísta especializado en el tema.
-¿Y si no son compatibles?, pregunta Vicky.
-En tal caso no hay matrimonio.
-¿Y no importa si están enamorados?, preguntan ambas.
-En rigor primero se conocen las familias, se ponen de acuerdo en los antecedentes y luego se conocen los novios, poco antes de la boda. El amor viene después y dura más que el simple enamoramiento.
-Caramba, que injusto.
-Lo cierto es que el sistema funciona hace miles de años e India tiene muchos menos divorcios que los países occidentales, concluye Pritam.
La explicación no nos convence pero la visita es linda y continúa.
-Este me parece que es un reloj de sol, dice Rosa María.
-Correcto, dice el guía.

8.-El Palacio de la Ciudad de Jaipur.
Ahora la combi nos lleva al centro, al Palacio de la Ciudad o "Chandra Mahal".
En rigor es un complejo de patios, jardines y edificios.
Nos dice el guía que tiene una mezcla de arquitectura rajastaní y mongol, con algunos elementos europeos. Hoy hay un área donde vive la familia del príncipe.
-¿No fue derogada la realeza por la Constitución?, pregunta Lucía.
-Si, dice Pritam.
Nos cuenta que Rajastán, antes llamado Rajputana, contaba con 22 reinos indios independientes gobernados por familias. En épocas del Imperio Mogol los reinos servían como vasallos con gran autonomía. Cuando se logra la independencia nacional en 1947 los reinos pierden su independencia y más tarde los príncipes pierden sus privilegios y se convierten en ciudadanos comunes.
Sin embargo, socialmente se los considera nobles, siguen realizando festejos y celebraciones. Modernamente han llegado a acuerdos con el Estado para que sus propiedades se abran al público como museos percibiendo una entrada.
-Bien pensado, dice Daniel.
Luego de entrar se observan diversos pabellones.
Uno es el palacio de Recepciones que es hermoso.
Adentro del Palacio hay dos enormes vasijas de plata de 1,6 metros de alto que sirvieron al marajá Madho Singh II, para llevar agua sagrada del Ganges a Inglaterra cuando fue a la coronación de Eduardo VII en 1902.
También visitamos al museo de vestimentas, la armería, y la galería de arte, donde nos dicen que hay una copia con letra chica del “Bhagavad Gita”, texto sagrado hindú.
En un costado hay un hermoso patio interior, el Pritam Chowk, con cuatro puertas decoradas con distintos motivos que aluden al "pavo real", símbolo del Rajastán y animal que todavía se ve en la vida cotidiana.
VIDEO: Te invito a visitar el patio principal del Palacio de la Ciudad.
En uno de los patios laterales vemos un teatro de títeres.
Nos cuenta nuestro guía Pritan que los títeres son una forma de arte milenario que se transmite de padres a hijos. Ellos actúan en ferias y calles, narrando leyendas locales con música y diálogos. Agrega que son marionetas de colores con cabeza de madera y cuerpo de tela, controladas por un único hilo, y una parte viva de la cultura india. Lo manejan dos personas: un titiritero oculto y un músico a la vista. El espectáculo de una simpática bailarina da un giro sorpresivo cuando aparece una serpiente y lucha con el personaje. Los niños lo miran con mucha atención
-También lo ví en nuestro hotel, dice Enrique.
-Si, están en todas partes, dice el guía.
Comentarios
Publicar un comentario